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Lunes, agosto 21, 2017
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¿Por qué grupoanalítico? 

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¿Por qué Grupoanalítico?

La idea del ser humano adquiere un carácter totalmente egocéntrico a partir del Renacimiento. Y desde este arranque, todo el desarrollo de la ciencia (la que se ocupa del ser humano, claro) en occidente viene teñida de esta condición. Es algo así como que de aquella visión en la que la tierra era el centro del Universo, ahora el centro es el individuo.

A partir de principios del siglo pasado comienzan a haber voces que cuestionan este planteamiento y comienzan a describir lo que Trigant Burrow señaló como primero como Grupoanálisis y luego Filogénesis o Filoanálisis. Posteriormente S.H. Foulkes inició todo un desarrollo de trabajo grupal al que, curiosamente también llamó Grupoanálisis. No parece que lo copiara (el mismo lo comenta), y para evitar desencuentros a su intervención psicoterapéutica la denominó Psicoterapia Grupoanalítica. En realidad si volvemos al término Grupoanalítico (que es el que acompaña al texto que tenéis, “Orientación Psicológica Grupoanalítica), el acento se coloca en lo grupal, no en lo individual. Lo que no significa que el individuo desaparezca, sino que es algo más complejo.

Hay algunos progresos de la ciencia psicológica que me gusta subrayar. Por un lado y procediendo de la Psicología de Lewin aparece una comprensión cercana a la física, en la que se subraya la existencia de fuerzas que van más allá de lo que pudiéramos denominar la conducta individual, y que la condicionan. Aquella famosa fórmula que existía hasta él según la que la Conducta estaba en función de la Personalidad (C= f(P)), se hace más compleja y se señala que la Conducta está en función de la Personalidad y del Entorno (C=f(P,A)). Eso significa que nuestro comportamiento constantemente está condicionado no sólo por lo que podríamos considerar factores internos (la personalidad) sino que también lo está por otros factores, los externos (el Ambiente). Este es un eje del pensamiento grupoanalítico. Con ello lo que indicaríamos es que, por ejemplo, en el grupo de la clase, nuestro comportamiento no está condicionado sólo por aquellos factores intrínsecos a cada uno sino que también lo están por lo que la presencia de los demás (el ambiente) nos condiciona. Creo que esto está meridianamente claro.

Otro de los pilares proviene de la Gestalt. Como bien sabéis, el pensamiento de la Gestalt indica que somos una unidad. Es decir, que no estamos fragmentados sino que los diversos componentes de un sujeto y los de su entorno constituyen una unidad. Figura y fondo no son dos aspectos independientes sino complementarios. Si esto es así quiere decir que en mis actuaciones, mis conductas ya no sólo cuenta el ambiente en el que me encuentro sino que entre éste y yo hay un diálogo, una interacción que deriva de la unidad existente entre yo y ese entorno. Esto es algo más difícil de aceptar. Entre otras cosas porque nuestro Narcisismo se resiente. ¿Cómo no voy a ser Yo el punto básico e independiente de lo que me rodea? Pues no, ya lo siento. No somos tan independientes. Como mucho podemos pensar en grados de autonomía, pero no de independencia. Lo siento también por los políticos. Entre los que me rodean y yo (y viceversa) hay una serie de fuerzas (eso lo podría decir Lewin) que determinan no sólo mi conducta (eso de de Lewin) sino que se establece una dinámica interactiva en la que figura y fondo están en permanente interacción (eso ya lo dicen los Gestálticos).

Pero aún vamos un poco más allá. Es unidad entre yo y mi entorno se mantiene entre las infinitas partes por las que estoy constituido. Eso, aunque a alguno le puede sorprender, ya fue señalado por un Gestaltista neurólogo él, llamado Kurt Goldstein. Eso significa, por ejemplo, que mi corazón no es independiente de… pongamos por caso, mis intestinos. Ni éstos lo son del corazón. Pero no sólo estos dos órganos, sino que todo mi organismo forma una unidad. Eso aparentemente fácil de comprender nos brinda muchas posibilidades para nuestra función psicoterapéutica y terapéutica. Cuando uno está en el grupo, en el grupazo, por ejemplo, y le suenan las tripas, ese movimiento intestinal con su ruido correspondiente, forman parte no sólo del individuo sino del propio grupo. Ahí es en donde os quiero ver. Nuestro Narciso se revuelve. ¿Cómo vamos a pensar que mis tripas tienen que ver con el grupo, por ejemplo? Bueno, si consideramos la visión holística del ser humano… ¿Acaso no se dice por ahí que el hombre es un ser bio-psico-social? Bueno, pues ampliad y complejizad la frase. Bien este es otro pilar.

Pero la cosa se sigue complicando. Porque… ¿y la psique? Aquí se introduce, como anillo al dedo, la psicología psicodinámica. Un principio básico: hay elementos conscientes e inconscientes. ¿Qué entendemos por los segundos? Parto de la idea de que entendemos a los primeros, a los conscientes, es decir, a todos aquellos de los que somos plenamente conscientes. Lo que sucede es que junto a estos elementos conscientes hay siempre, inevitablemente, un conjunto de elementos de los que no tenemos consciencia (son inconscientes) y que interactúan de forma que nuestros actos conscientes vienen modificados, generados, promovidos, coloreados, por una serie de elementos de los que no tenemos consciencia. Esos son los inconscientes. Y eso, que es tan viejo como la humanidad, toma forma científica a partir de Freud. Esto significa que más allá de la unidad de la que estamos hablando, hay un conjunto de elementos, no conscientes, que dan significado a nuestros actos, conductas. Significados que constituyen una malla que posee una estructura similar a la del propio lenguaje. A partir de ahí, buena parte del corpus psicoanalítico se convierte en un tercer pilar.
Sigamos. Os decía que esa unidad que venimos subrayando tiene un componente muy claro que es el individual. Pero recordando a Lewin sabemos que no sólo los elementos del individuo son los que cuentan sino que los del entorno. Pero ¿qué es ese entorno? En realidad Lewin habla de Atmósfera (recordad que en clase valoramos la atmósfera de la clase, por ejemplo). Esa atmósfera va más allá del entorno (hay diferencias de significado que me imagino que sabéis o podéis ir distinguiendo). Se refiere a las relaciones entre el individuo y las personas que lo rodean. Y ahí entramos en terreno complejo. En el de la sociología. Pero no una sociología cualquiera sino la que iniciara Norbert Elias.

Este médico primero y sociólogo Alemán y que se tuvo que refugiar primero en Francia y luego en Inglaterra a raíz del conflicto bélico, subrayó la importancia de considerar al individuo como un punto nodal de una red de relaciones de poder. Es decir, nosotros, desde la noche de los tiempos, establecemos unos con otros unas relaciones de poder que nos atrapan y condicionan. El sentido que le da Elias al la noción de Poder es similar a la que tiene en física la fuerza de la gravedad.

Desde esta óptica, y os sorprenderá que os lo diga así, un bebé ejerce un poder sobre sus padres de la misma forma que éstos lo ejercen sobre él. Por ejemplo, ¿no se puede considerar poder el llanto del bebé? Con él, el cachorro humano exige del entorno que le alimente, por ejemplo. Y este entorno se lo dará o no. Y en este interjuego (que como podéis pensar abarca toda la complejidad del ser humano) se van estableciendo líneas de fuerza, de poder, con las que vamos toda la vida. Y estas líneas se transmiten de generación en generación. Por esto Burrow hablaba de Filogenia.

Con este vocablo lo que indicamos es que las personas vamos transmitiendo a nuestros hijos todo un conjunto de elementos que los configuran tanto a nivel creativo como destructivo. Si por ejemplo soy una persona tímida y esta característica es tan poderosa que me dificulta mucho relacionarme con los demás, y si a pesar de todo conozco a una mujer que, aun no siendo tímida algo tiene de timidez y por lo tanto no me ayuda a abrirme a los demás, nuestro matrimonio, nuestra pareja (eso ya es un grupo) tiene esta característica relacional. La de la timidez.

Tenemos hijos, y a éstos y de forma involuntaria, les transmitimos los temores a la relación de forma que estos temores se van transformando en una timidez progresiva. Aspecto éste que si la vida y las otras experiencias relacionales no les ayudan, acabarán conformándolos como personas tímidas también. Es más, si uno de mis hijos consigue no ser tan tímido, en sus manifestaciones familiares me genera una tensión importante que puede conseguir paralizar sus propios desarrollos porque me lo paso mal yo. Fijaros cómo se entrelazan las cosas.

Esas características van pasando de padres a hijos y a nietos… y sólo si las compensaciones derivadas de otras experiencias consiguen modificarlas podremos salir del entramado en el que se hizo el hijo.
Bien, eso es la filogenia. A partir de esta idea lo que prima no es el individuo aislado, “homo clausus” como diría N. Elias, sino que lo que pretendemos es ir hacia el “Homines aperti”, ya que el ser humano no es sino una parte de una red de interdependencias complejas en las que todos estamos atrapados. EL ángulo de estudio del ser humano desde esta perspectiva se denomina Grupoanálisis.

Posicionándonos en este terreno y si nos ponemos a pensar, de entrada, en un “paciente”, éste no es otra cosa que una configuración determinada de aspectos que provienen de la estructura familiar, a la que también ha ido constituyendo. Su patología es expresión no sólo del sufrimiento personal sino que éste sufrimiento proviene de una configuración dinámica cuya base se sitúa en la red de interdependencias que se fueron cociendo en su grupo familiar. Y al que ha contribuido a constituir junto a otros muchos elementos que fueron interfiriendo en él. Y cuando nos establecemos una relación con él con el ánimo, por ejemplo, de “estudiar el caso”, podremos ir entendiendo a ese ser global del que hablara Goldstein, en el que emergen unas relaciones con el entorno familiar y el resto de los grupos con los que está relacionado que determinan un interjuego Gestáltico de fuerzas (Lewin), cuyos significados (Freud) determinan y son determinados por una líneas de poder (Elias) que se van transmitiendo de generación en generación. Este estudio es grupoanalitico.

Dr. Sunyer

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