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Viernes, agosto 18, 2017
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8. Nuestro primer encuentro 

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Resumen: Estos conceptos surgen de la sesión primera y quieren ser un primer paso para introducir elementos teóricos vinculados con la práctica.

Hola. Este va a ser mi primer escrito para vosotros, un primer texto que espero se vaya pudiendo complementar con otros que salgan de lo que vayamos haciendo. Este espacio grupal que se enmarca dentro del Postgrado de “Treball amb petita infància i les seves famílies” lo vamos a tener que ir construyendo entre todos; como todas las cosas de la vida. El texto que escribí para el curso pasado y que tenéis a vuestra disposición en esta misma página, creo que lo puedo suscribir este año. Sólo una pequeña diferencia: este año voy a estar yo sólo: El año pasado me acompañó Francesca, una compañera que conocí hace muchos años, que tiene una buena formación grupoanalítica y cuya compañía añoraré. No suele resultar fácil para nadie la compaginación de tiempos laborales con otros que también requieren nuestra presencia, por lo que este año vamos a tener que hacer el trabajo sin su colaboración. De todas formas eso no debiera ser novedad. Los padres muchas veces debemos hacernos cargo de cosas de forma individual ya que las exigencias del guión de la vida requieren que la presencia del otro sea a través del que está con los hijos. Y esto desde hace aproximadamente unos 500.000 años.

¿Cómo nos las vamos a apañar? Como podamos, claro. Parto de una situación más clara que la que experimenté el año pasado. De entrada he aprendido, aprendí, qué es lo que hay tras ese título de “Trabajo con la pequeña infancia y sus familias”. No es que no entienda lo que representa ese período fundamental en el desarrollo del ser humano para la sociedad en la que estamos. O que no entienda la importancia de la familia en este período del desarrollo de los hijos. Creo que lo entiendo bastante. Es más, me cuesta y me duele ver cómo bajo supuestas modernidades la relación materno filial va quedando desplazada por una relación casi operativa, de atención cuasi hotelera. Me duele porque desde mi experiencia personal que es a la postre desde la que todos hablamos, el papel que ha jugado y juega mi mujer, la madre de mis hijos, es absolutamente fundamental. Eso suena y os sonará políticamente incorrecto; vale. Pero nadie me va a convencer (debo ser muy testarudo) de lo contrario: el papel de la mujer desde que la humanidad puede llamarse tal es fundamental en el desarrollo de los hijos. Estoy superarchiconvencido de que si no llega a ser por ella mis hijos no serían lo que son: estoy muy orgulloso de ellos y, fundamentalmente, de ella.

El bebé, desde el mismo momento en el que se le concibe, aún antes de ser biológicamente concebido, queda inserto en el mundo a través de la madre, no del padre. Será la madre la que va a constituirlo como ser en el mundo. El padre tiene otra función fundamental, la de protegerles a ambos dos. Y ello conlleva aceptar y tolerar que su papel es secundario, que su rol conlleva en muchos casos no poder seguir el crecimiento de los hijos de la misma manera que los sigue la madre. Y es cuando la madre no se siente protegida cuando comienzan los problemas y las tensiones. Y es cuando el padre pierde el significado de su presencia, cuando no tolera que haya una prioridad absoluta en el vínculo con la madre, cuando no está dispuesto a renunciar a su reconocimiento para favorecer el reconocimiento de esa célula primaria y narcisista que es la unión de la madre con su hijo cuando empiezan los problemas.

¿Y el profesional qué pinta en ello? Aquí nuestra función es materna y paterna. Materna porque tenemos que cuidar a quien cuida de forma similar a cómo cuidaríamos a un hijo. Paterna porque no somos las madres de esas madres y de sus hijos por lo que debemos mantener la distancia que posibilite su desarrollo como madres. Y esa doble función no es fácil ya que la mayoría sois presumiblemente mujeres y por lo tanto, proclives a la maternidad si no lo sois ya. Y eso conlleva revisar la función materna que se ha ido realizando como se ha podido. Y también revisar la relación paterna.

Y a mí me toca también realizar las dos funciones. Ya iremos viendo si soy capaz de desarrollarlas. Eso es lo que me gustaría hacer. ¿Lo conseguiremos?

Un saludo afectuoso,

Dr. Sunyer

Textos que corresponden a lo que fuimos trabajando en el Postgrado de la Universidad de Barcelona en el curso 2011.

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