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Domingo, agosto 20, 2017
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Ansiedad (Anxiety) 

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Mi cuaderno de Bitácora del 7 de Septiembre de 2010
Sunyer, J.M. · 07/09/2010
Fuente: Sunyer
Se reflexiona un poco sobre la ansiedad que aparece en el primero de nuestros encuentros, esta vez colocada en la figura del paciente.

Ansiedad (Anxiety)

Hoy seré breve. De entrada algunos nos encontramos con un cambio de aulas lo que hizo que la clase empezara un poco más tarde de lo que debía. Pero ahí estábamos buena parte de esos cincuenta y uno que vamos a ser. Y, como es normal, os di la bienvenida. Y me puse a hablar mientras vosotros me escrutabais tratando de averiguar qué era lo que decía y quien era el que hablaba. De vez en cuando, algunos de vosotros le comentaba cosas a su compañero de al lado (cosas del veraneo, pensé) y, como pudimos pasamos el primer tercio de nuestro encuentro de hoy.

En lo trataba de deciros habían muchas cosas relativas a la propia asignatura… hasta que se me encendió una lucecita y os pregunté aquello de que si fueseis los profesionales que atienden a ese paciente ¿qué pensabais?

Costaba abrir la boca para dejar fluir por ella alguno de los pensamientos que teníais ahí. Una persona comentó que “hablaba bajo” y luego otras dos opinaron sobre “la simpatía y la forma de hablar”. Y con este material os pregunté de nuevo, ¿qué hipótesis tenéis? Y la primera muchacha dijo “timidez”, mientras que los otros dos apuntaron a “caer bien” y a la “ansiedad”.

Si (ya poniéndonos en harina) pensamos en el binomio profesional-paciente, eso que estas personas dijeron tiene mucha información. Con ella podemos hacer, al menos, dos cosas: una es considerarla una mera opinión “no científica”, con lo que a mi modo de ver devaluamos lo que dice el compañero. Y la otra es tomar en consideración estas palabras para pensar algo sobre lo que están diciendo. Opto por lo segundo.

Partamos de un punto fundamental: nada de lo que se dice va a la basura. En Psicología, o al menos en este espacio nuestro, no hay ideas, pensamientos, etc., que puedan ser tachados de estúpidos, no válidos, incorrectos… Porque si tenemos una actitud ¿censuradora? ante lo que cualquiera de nosotros pueda decir, nos hemos cargado el espacio. Aquí, como en la clínica, todo es válido, todo tiene un trasfondo importante. Y como no estamos en un espacio en el que lo que vale pasa por las urnas, cualquier cosa que digáis y que se corresponda con lo que pasa aquí, va a tener que ser escuchado. Aquí como en la clínica.

El paciente que teníais era tímido, es tímido. Esta es una señal y un rasgo de esta persona. Rasgo en el sentido de que es algo que impregna su personalidad, y señal porque a través de eso os está diciendo muchas cosas. Posiblemente si alguno de vosotros consulta el diccionario de la lengua averiguará qué quiere decir “tímido”. Es más, si busca el diccionario etimológico podrá comprender bastante más. Pero si no entramos en este campo (que considero importante) y nos quedamos en la timidez… ¿podríamos entenderla como una señal de algo frente al encuentro con los profesionales que sois vosotros? ¿Cómo lo dibujaríais?

El paciente quiere “caer bien”. ¿Qué quiere decir caer bien? SI lo imaginamos gráficamente, caer bien es topar con el suelo de manera que uno no se haga daño. O no demasiado daño. Cayó bien, decimos cuando alguien tropieza y en su caída no sufre daño. Pero claro, aquí el paciente no cae al suelo sino que busca “caeros bien”, es decir, que en su caída sobre vosotros busca ni hacerse daño ni haceros daño. Pensad esto, por favor. Que el paciente quiera caeros bien supone que puede temer caeros mal, ¿no?, y esto, ¿qué representa para la relación que se establece?

El paciente calma su ansiedad. ¿Qué ansiedad?, diría una persona de la calle. ¿Qué respondemos? ¿Será a ansiedad del encuentro? Y cómo definiríamos esa ansiedad más allá de la presencia o no de determinados niveles de angustia… (Por cierto, ¿qué diferencia establecéis entre angustia y ansiedad?). Esta ansiedad, ¿guarda relación con los miedos? Y si hay miedos, ¿a qué?

Finalmente me puse a hablar de los tiempos, de si éstos deben estar marcados previamente o no. Y ahí había algunas opiniones. Y, aunque es cierto que un partido de futbol no es lo mismo que una relación asistencial, ¿qué habrá de símil entre ambas situaciones?

Mañana hablaremos de todo ello.

Un saludo.

Dr.Sunyer

(7 de septiembre de 2010)

El planteamiento es muy sencillo. La clase es un espacio en el que estamos muchas personas, como 50 o más.Uno puede considerarla desde diversas posiciones, pero personalmente prefiero pensar que estoy con un grupo. No ante un grupo sino en él. Este conjunto de personas que lo constituimos establecemos inevitablemente una serie de interdependencias, vinculantes muchas de ellas, que determinan no sólo la atmósfera grupal sino la manera de relacionarnos y los sentimientos que se derivan de todo ello. Cierto es que dado que trabajamos unos textos determinados, hay muchos elementos que se activan a través de la lectura de los mismos. Y la experiencia me indica que esos mismos elementos se activan también en las relaciones que establecemos en el grupo. Estos escritos son las reflexiones que desde mi puesto de conductor de ese grupo van aflorando en mi mente y que sirven, eso espero, de reflexión y de trabajo complementarios a la asignatura.

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